
Cuentos / Mario Benedetti. -- Madrid : Alianza, 1985.
Mario Benedetti ha logrado una singular maestría en el difícil género del cuento, como demuestra esta amplia y significativa antología de sus narraciones breves. Ambientados en el madio urbano de Montevideo, los treinta y cinco cuentos de este volumen giran en torno a la cotidiana peripecia de la pequeña burguesía ciudadana, esto es, de la pléyade de funcionarios públicos, empleados de banca o tenderos que animan la vida de la capital y padecen la estrechez de sus horizontes. Esas existencias grises y desprovistas de grandes pasiones se hallan siempre acechadas, sin embargo, por posibilidades dramáticas que hacen aflorar a la superficie, en situaciones límites, la locura o la tragedia. Con una prosa cargada de ironía, sobria, precisa, producto de un sabio oficio y de una cuidadosa labor de depuración, el gran escritor uruguayo logra trascender la individualidad de sus modestos personajes para ofrecer al loctor un cuadro veraz y complejo de la sociedad contemporanea.
Siempre quise un altillo para escaparme. ¿De quien? Nunca lo supe. Francamente, yo quisiera saber si todos están seguros de quién escapan. Nadie lo sabe. Puede ser que lo sepa el ratón, pero yo creo que un ratón no es lo que el doctor llama un fugitivo típico. Yo sí lo soy.
Mario Benedetti ha logrado una singular maestría en el difícil género del cuento, como demuestra esta amplia y significativa antología de sus narraciones breves. Ambientados en el madio urbano de Montevideo, los treinta y cinco cuentos de este volumen giran en torno a la cotidiana peripecia de la pequeña burguesía ciudadana, esto es, de la pléyade de funcionarios públicos, empleados de banca o tenderos que animan la vida de la capital y padecen la estrechez de sus horizontes. Esas existencias grises y desprovistas de grandes pasiones se hallan siempre acechadas, sin embargo, por posibilidades dramáticas que hacen aflorar a la superficie, en situaciones límites, la locura o la tragedia. Con una prosa cargada de ironía, sobria, precisa, producto de un sabio oficio y de una cuidadosa labor de depuración, el gran escritor uruguayo logra trascender la individualidad de sus modestos personajes para ofrecer al loctor un cuadro veraz y complejo de la sociedad contemporanea.
Siempre quise un altillo para escaparme. ¿De quien? Nunca lo supe. Francamente, yo quisiera saber si todos están seguros de quién escapan. Nadie lo sabe. Puede ser que lo sepa el ratón, pero yo creo que un ratón no es lo que el doctor llama un fugitivo típico. Yo sí lo soy.
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