viernes, 18 de febrero de 2011

Crimen en directo / Camilla Läckberg

Crimen en directo / Camilla Läckberg. -- Madrid : Maeva, 2010

Erica y Patrik están plenamente volcados en los preparativos de su inminente boda, cuando el alcalde del idílico pueblo de Tanum anuncia la llegada de un equipo de televisión para filmar un reality-show bastante escandaloso que supuestamente debería reportar jugosos beneficios a la población.
Pocos días después, Patrik y su nueva compañera Hanna Kruse, la cual se acaba de incorporar a la comisaría, deben investigar la muerte de una mujer, victima de un accidente de tráfico
. Aparentemente la conductora había bebido demasiado y perdió el control del vehículo, pero a Patrick le llaman la atención unas extrañas marcas en el cuello de la víctima.
Muy pronto descubren que existe una misteriosa relación entre este caso y otros asesinatos que tuvieron lugar en el pasado en distintos lugares de Suecia. Al lado de todos los cuerpos se encontró una página del cuento infantil "Hansel y Gretel", pero los crímenes nunca quedaron resueltos.

La biblioteca estaba tranquila y silenciosa aquel lunes por la mañana [...] No había nadie en el mostrador cuando entró, pero, después de llamar en voz baja, apareció de detrás de las estanterías la bibliotecaria de Tanumshede.
-¡Hola! ¿Tú por aqui?- preguntó Jessica sorprendida encarcando una ceja. Patrick se dio cuenta de que hacía bastante tiempo que no ponía un pie en la biblioteca. Desde que acabó el instituto, más o menos, aunque se abstuvo de calcular cuántos años hacía de eso. En cualquier caso, Jessica aún no era la bibliotecaria, puesto que tenían la misma edad.
- Hola, si, ya. Me preguntaba si podrías ayudarme con un asunto.- Patrick dejó la carpeta en la mesa que había delante del mostrador de préstamo y sacó las fundas de plástico que protegían las páginas. Jessica se acercó curiosa para verlas. Era alta y delgada y tenía una melena de color castaño claro que ahora llevaba recogida en una práctica cola de caballo. Un par de gafas descansaban sobre la punta de su nariz, y Patrick no pudo por menos de preguntarse si serían adminículo obligatorio en los estudios de biblioteconomía.
-Claro, dime, ¿qué necesitas?- se interesó Jessica.
-Tengo aquí una serie de páginas de un cuento infantil -expuso Patrick señalando las hojas-. Quería saber si hay algún modo de averiguar de dónde o, más bien, de quién son estas páginas.
Jessica se encajó las gafas en la base de la nariz y sacó las hojas con cuidado para examinarlas. Las colocó una al lado de la otra, pero luego las cambió se sitio.
-Ahora están en orden -dijo satisfecha.

*****
-¿La echas de menos?- preguntó Anna. Dan fingió no haberla entendido.
[...]
-No, creo que puedo decir sinceramente que ya no -dijo al fin-. Antes sí, pero no estoy seguro de que la echase de menos a ella, sino más bien lo que teníamos... como familia, no sé si me explico.
-Si y no -respondió Anna con una súbita expresión de infinita pena.- Creo que quieres decir que echabas de menos el día a día, la seguridad, lo predecible. Yo eso jamás lo tuve con Lucas. Nunca jamás. Pero, en medio del miedo y, más tarde, del terror auténtico, tengo la sensación de que eso era lo que yo añoraba también. Un poco de rutina de lunes. Un poco de vida predecible. Lo cotidiano.
Dan puso su mano sobre la de ella.
-No tienes por qué hablar de ello.

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