viernes, 22 de febrero de 2008

Sucedió en el AVE

Sucedió en el AVE... / Víctor Saltero. -- Madrid : Imser Siglo, [2007].

Como cada día el AVE llegaba puntual. A las 22:45 hacía su majestuosa entrada en la estación, pero, esta vez, todo iba a ser diferente…'¿Quién había matado a los dos etarras? ¿Eran simples asesinatos o justas ejecuciones? Quintero, Hur, Irene y Víctor Saltero viven una apasionante historia en el misterioso tren AVE de las 20:00.
Estamos ante una inquietante novela, escrita con una asombrosa ambientación y estética cinematográfica.

-Era un día de primavera y, como siempre, el hermano pequeño se precipitó al balcón, aún en pijama, para despedir al mayor. Éste sonrió y le dijo adiós con la mano. Pero no vio a dos hombres que se acercaban tras él con paso acelerado. El chico, sin saber por qué, se fijo en ellos. Algo le intranquilizó de esos individuos. Vio cómo uno sacaba algo de debajo de la cazadora y extendía el brazo detrás de la cabeza de su hermano. De pronto, oyó un ruido seco y fuerte, y aquellos dos hombres comenzaron a correr perdiéndose por la primera esquina [...]

viernes, 11 de enero de 2008

El mundo

El Mundo / Juan José Millás. -- Barcelona: Planeta, 2007

Hay libros que forman parte de un plan y libros que, al modo del automóvil que se salta un semáforo, se cruzan violentamente en tu existencia. Éste es de los que se saltan el semáforo. Me habían encargado un reportaje sobre mí mismo, de modo que comencé a seguirme para estudiar mis hábitos. En ésas, un día me dije: «Mi padre tenía un taller de aparatos de electromedicina». Entonces se me apareció el taller, conmigo y con mi padre dentro. Él estaba probando un bisturí eléctrico sobre un filete de vaca. De súbito, me dijo: «Fíjate, Juanjo, cauteriza la herida en el momento mismo de producirla». Comprendí que la escritura, como el bisturí de mi padre, cicatrizaba las heridas en el instante de abrirlas e intuí por qué era escritor. No fui capaz de hacer el reportaje: acababa de ser arrollado por una novela.

Uno de aquellos días, al acudir al encuentro con María José, me preguntó por qué la perseguía. Le aseguré que se trataba de lo que haría si fuera a morir al minuto siguiente. Continuamos caminando en silencio hasta que ella se volvió y dijo con crueldad:
-Tu no eres interesante para mí.
Yo continué caminando a su lado, pero al modo en que un pollo sin cabeza continúa volando, o sea, muerto. Aquella frase me había roto literalmente el corazón. Un cuchillo oxidado no habría tenido efectos más devastadores [...]
Tu no eres interesante para mí. En una de las miles de veces que repetí la frase, reconstruyendo la situación para ver si le encontraba una salida, pensé que entre el "tu no eres interesante" y el "para mí" había habido una pequeña pausa, una cesura, que dejaba una vía de escape. Quizá había dicho: "Tú no eres interesante, para mí" La coma entre el "interesante" y el "para" venía a significar que podía ser interesante para otros, incluso para el mundo en general. Era la primera vez que le encontraba utilidad práctica a un signo ortográfico, la primera vez que le encontraba sentido a la gramática. Quizá al colocar aquella coma perpetré un acto fundacional, quizá me hice escritor en ese instante.

martes, 11 de diciembre de 2007

Kafka y la muñeca viajera

Kafka y la muñeca viajera / Jordi Sierra i Fabra. -- Madrid: Siruela, 2006.

Esta novela está inspirada en un episodio real de la vida de Franz Kafka que lo llevó a convertirse en un “cartero de muñecas”.En el último año de su vida, Kafka encontró en el parque Steglitz de Berlín a una niña que lloraba desconsoladamente. La niña contó a Kafka que había perdido a su muñeca, pero éste le explicó que su muñeca estaba en realidad de viaje y que a través de él, el cartero de las muñecas, podrían estar en contacto. Así, durante tres semanas, Kafka fue escribiendo y entregando cartas en nombre de la muñeca viajera a la pequeña.
La obra Kafka y la muñeca viajera del escritor barcelonés Jordi Sierra y Fabra ha ganado el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil en 2007.

Parejas prematuras, parejas ancladas en el tiempo, parejas que aún no sabían que eran parejas, ancianos y ancianas con sus manos llenas de historias y sus arrugas llenas de pasado buscando los triángulos de sol, soldados engalanados de prestancia, criadas de impoluto uniforme, institutrices con niños y niñas pulcramente vestidos, matrimonios con sus hijos recién nacidos, matrimonios con sus sueños recién gastados, solteros y solteras de miradas esquivas, solteros y solteras de miradas procaces, guardias, jardineros, vendedores... El parque Steglitz rezumaba vida en los albores del verano. Un regalo. Y Fran Kafka la absorbía, como una esponja, viajando con sus ojos, arrebatando energías con el alma, persiguiendo sonrisas entre los árboles.



Ensayo sobre la ceguera


Ensayo sobe la ceguera / José Saramago. -- [Barcelona] : Punto de lectura, 2000.

En este libro de José Saramago, la ceguera blanca es un mal contagioso que se extiende a toda velocidad por una ciudad que en el fondo viene a ser un mundo a pequeña escala. Y lo peor de esta ceguera no es el hecho de no poder ver, sino todas las atrocidades que se pueden llegar a cometer a costa de ella.

La manera de narrar cada una de las páginas de esta magnífica historia es realmente magistral. Desde la primera línea quedas atrapado en un mundo que, por mucho que te haga sufrir con sus atrocidades, te mantiene sujeto hasta que el libro termina (termina el libro, empieza la reflexión. Espero que ésta no termine nunca).

En todo momento se tiene la sensación de estar metido en ese mundo fétido y realmente cruel que se narra en el libro, y por más estúpido y masoquista que parezca, la lectura se convierte en altamente adictiva.

[...] Pobre mujer, Pobres tus padres, pobre tú, cuando os encontréis, ciegos de ojos, ciegos de sentimientos, porque los sentimientos con que hemos vivido y que nos hicieron vivir como éramos, nacieron de los ojos que teníamos, sin ojos serán diferentes los sentimientos, no sabemos cómo, no sabemos cuáles, tú dices que estamos muertos porque estamos ciegos, ahi está, Tú amas a tu marido, Sí, como a mí misma, pero si yo me quedo ciega, si después de perder la vista dejo de ser quien he sido, quién seré entonces para seguir amándolo, y con qué amor [...]

martes, 9 de octubre de 2007

El niño con el pijama de rayas

El niño con el pijama de rayas / John Boyne. -- Barcelona : Salamandra, 2007
Estimado lector, estimada lectora:
Aunque el uso habitual de un texto como éste es describir las características de la obra, por una vez nos tomaremos la libertad de hacer una excepción a la norma establecida. No sólo porque el libro que tienes en tus manos es muy difícil de definir, sino porque estamos convencidos de que explicar su contenido estropearía la experiencia de la lectura. Creemos que es importante empezar esta novela sin saber de qué trata.
No obstante, si decides embarcarte en la aventura, debes saber que acompañarás a Bruno, un niño de nueve años, cuando se muda con su familia a una casa junto a una cerca. Cercas como ésa existen en muchos sitios del mundo, sólo deseamos que no te encuentres nunca con una. Por último, cabe aclarar que este libro no es sólo para adultos; también lo pueden leer, y sería recomendable que lo hicieran, niños a partir de los trece años de edad.
El editor.

sábado, 29 de septiembre de 2007

Diario de Praga

Diario de Praga, 1941-1942 / Petr Ginz. -- Barcelona : Acantilado, 2006.

Comparado con el Diario de Anna Frank y escrito entre septiembre de 1941 y agosto de 1942, el Diario de Praga refleja las duras condiciones bajo las que vivieron los ciudadanos praguenses durante la ocupación nazi. Todas las anotaciones están atravesadas por una gran tensión interior, cada palabra recoge la atmósfera de la época y de la vida de un «gueto sin muros»: con un estilo lacónico y objetivo, con una visión juvenil del mundo, pícara e ingenua a la vez, con la curiosidad y la veracidad propias de un niño, Petr se ve cruelmente confrontado con la angustia de las personas adultas y la inseguridad que se va abriendo paso en la vida cotidiana. Así, por ejemplo, el 1 de enero del año 1942 escribe: «Lo que resulta ahora totalmente corriente, hubiera sido motivo de escándalo en una época normal.»

Martes, 3 de febrero de 1942. Por la mañana en la ciudad, por la tarde en casa.
A las once de la noche vino un empleado de la comunidad a decirnos que papá tenía que presentarse el jueves por la mañana en el Palacio de Exposiciones. Lo tenían registrado como mecánico de automóviles y por eso lo habían seleccionado, sin tener en cuenta el matrimonio mixto. Unas prisas tremendas, preparamos todo para el viaje, los Kohner nos ayudaron. Por suerte, a papá le subió la fiebre y llamamos a la comunidad, al doctor Lang, y certificó que no estaba en condiciones de ser transportado. Nos quedamos todos encantados.

Miércoles, 4 de febrero de 1942. Papá ya está bien, solo carraspea de vez en cuando.


viernes, 21 de septiembre de 2007

por qué leer 2