viernes, 25 de marzo de 2011

El desorden de tu nombre / Juan José Millás

El desorden de tu nombre / Juan José Millás. -- Barcelona : Círculo de Lectores, 1989

Un hombre con trastornos depresivos se enamora de la mujer de su psiquiatra, en quien cree reconocer a la reencarnación de una antigua amante muerta en un accidente. La extraña relación entre ambos les arrastrará a la idea del crimen, en una novela que aúna pasión, humor y muerte.
Una trama amorosa construida sobre el esquema de la relación triangular que supuso la consagración de Millás como narrador, en la que se refleja una de las constantes de toda la obra de este laureado escritor y columnista; la difusa línea que separa lo real de lo imaginado, lo soñado de lo vivido. Una novela con trasfondo urbano que esconde una ambiciosa parábola sobre la cuestión de la propia identidad y el lugar de la ficción en nuestras vidas.


"He buscado tu casa desde mi terraza. He volado en línea recta sobre los tejados y he llegado a la ventana de tu apartamento. El canario dormía.
Todavía no te he nombrado en estas páginas. La prudencia y el temor me han impedido contar aquí de qué manera extraña descubrí el viernes pasado la posibilidad de una existencia nueva. He comenzado a tejerte un jersey que nunca te regalaré, pero con el que podré imaginarte cuando lo saque del armario"

"Ayer por la noche, haciendo punto, comprobé que si mezclas abstracto y concreto sale abscreto y contracto, pero si mezclas vida y muerte sale vierte y muda; en cambio, si mezclas arriba y abajo sale abajo y arriba. Tengo problemas con cielo e infierno, que resulta cifierno e inelo, que no significan nada. Sin embargo, razón y corazón da razón y corazón. En fin."

miércoles, 23 de febrero de 2011

Cuatro días de enero / Jordi Sierra i Fabra

Cuatro días de enero / Jordi Sierra i Fabra. -- Barcelona : Plaza & Janés, 2008

El 22 de enero de 1939 el Gobierno de la República abandona Barcelona dejándola a su suerte y a merced de Franco y sus tropas. Durante cuatro días, en medio de una huida hacia el exilio por parte de los vencidos, la ciudad se convierte en un caos fantasmal bajo el peso de la derrota, el hambre y el miedo. En este marco el inspector Miquel Mascarell, que no puede huir a causa de que su esposa está enferma, se enfrenta al último caso de su carrera, el de la hija de una prostituta, una adolescente violentamente asesinada. En estos cuatro días, a pie por la ciudad desesperada, buscará a un asesino y descubrirá que los viejos fascistas escondidos están regresando a sus casas y a sus vidas, dispuestos para la venganza.
Con un documentado trasfondo histórico que recrea fielmente la realidad de ese momento, Cuatro días de enero es la novela de una resistencia al límite y la voluntad de supervivencia de todo ser humano ante la adversidad.

Aspiró y expulsó el aire de sus pulmones con avidez. En sus ojos aleteó una sombra peor que la del hambre o la rebeldía mal satisfecha. La del amor no correspondido. Una mezcla de tristeza y dolor invisible, que es el peor de los dolores, el del alma.
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Tanta energía, tanto amor, tanto entusiasmo por las pequeñas cosas de la vida, a la que únicamente había pedido justo lo que la vida le había negado: salud y ver crecer a su hijo. Casi era un desperdicio. Si la palabra injusticia tenía un sentido, ella era la prueba de su sinrazón.
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Unos pocos pasos más, en silencio. La mano con la que ella se aferraba a su brazo a veces le hacía daño, por la crispación. Era más que un apoyo. Era un punto de contacto con el presente, a espaldas del pasado y lejos del futuro que volvía a ser incierto para ella.
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Uno de los problemas de hoy es que los necios y los fanáticos están siempre seguros de sí mismos, mientras que los sabios están llenos de dudas.

viernes, 18 de febrero de 2011

Crimen en directo / Camilla Läckberg

Crimen en directo / Camilla Läckberg. -- Madrid : Maeva, 2010

Erica y Patrik están plenamente volcados en los preparativos de su inminente boda, cuando el alcalde del idílico pueblo de Tanum anuncia la llegada de un equipo de televisión para filmar un reality-show bastante escandaloso que supuestamente debería reportar jugosos beneficios a la población.
Pocos días después, Patrik y su nueva compañera Hanna Kruse, la cual se acaba de incorporar a la comisaría, deben investigar la muerte de una mujer, victima de un accidente de tráfico
. Aparentemente la conductora había bebido demasiado y perdió el control del vehículo, pero a Patrick le llaman la atención unas extrañas marcas en el cuello de la víctima.
Muy pronto descubren que existe una misteriosa relación entre este caso y otros asesinatos que tuvieron lugar en el pasado en distintos lugares de Suecia. Al lado de todos los cuerpos se encontró una página del cuento infantil "Hansel y Gretel", pero los crímenes nunca quedaron resueltos.

La biblioteca estaba tranquila y silenciosa aquel lunes por la mañana [...] No había nadie en el mostrador cuando entró, pero, después de llamar en voz baja, apareció de detrás de las estanterías la bibliotecaria de Tanumshede.
-¡Hola! ¿Tú por aqui?- preguntó Jessica sorprendida encarcando una ceja. Patrick se dio cuenta de que hacía bastante tiempo que no ponía un pie en la biblioteca. Desde que acabó el instituto, más o menos, aunque se abstuvo de calcular cuántos años hacía de eso. En cualquier caso, Jessica aún no era la bibliotecaria, puesto que tenían la misma edad.
- Hola, si, ya. Me preguntaba si podrías ayudarme con un asunto.- Patrick dejó la carpeta en la mesa que había delante del mostrador de préstamo y sacó las fundas de plástico que protegían las páginas. Jessica se acercó curiosa para verlas. Era alta y delgada y tenía una melena de color castaño claro que ahora llevaba recogida en una práctica cola de caballo. Un par de gafas descansaban sobre la punta de su nariz, y Patrick no pudo por menos de preguntarse si serían adminículo obligatorio en los estudios de biblioteconomía.
-Claro, dime, ¿qué necesitas?- se interesó Jessica.
-Tengo aquí una serie de páginas de un cuento infantil -expuso Patrick señalando las hojas-. Quería saber si hay algún modo de averiguar de dónde o, más bien, de quién son estas páginas.
Jessica se encajó las gafas en la base de la nariz y sacó las hojas con cuidado para examinarlas. Las colocó una al lado de la otra, pero luego las cambió se sitio.
-Ahora están en orden -dijo satisfecha.

*****
-¿La echas de menos?- preguntó Anna. Dan fingió no haberla entendido.
[...]
-No, creo que puedo decir sinceramente que ya no -dijo al fin-. Antes sí, pero no estoy seguro de que la echase de menos a ella, sino más bien lo que teníamos... como familia, no sé si me explico.
-Si y no -respondió Anna con una súbita expresión de infinita pena.- Creo que quieres decir que echabas de menos el día a día, la seguridad, lo predecible. Yo eso jamás lo tuve con Lucas. Nunca jamás. Pero, en medio del miedo y, más tarde, del terror auténtico, tengo la sensación de que eso era lo que yo añoraba también. Un poco de rutina de lunes. Un poco de vida predecible. Lo cotidiano.
Dan puso su mano sobre la de ella.
-No tienes por qué hablar de ello.

miércoles, 26 de enero de 2011

Las hijas del frío / Camilla Läckberg

Las hijas del frío / Camilla Läckberg. -- Madrid : Maeva, 2009

La alegría de Erica y Patrik por el nacimiento de su hija es inmensa, pero deben enfrentarse a unos problemas nuevos para ellos; la pequeña llora mucho, Erica sufre una depresión posparto y Patrik está constantemente cansado. Erica encuentra entonces apoyo en Charlotte, madre de Sara, una niña de siete años que sufre el síndrome de deficiencia de atención cuando, de repente, se produce un drama totalmente inesperado. Un pescador encuentra el cadáver de la pequeña Sara, ahogada en el mar. Las autoridades piensan que se trata de un accidente, pero la autopsia revela que la pequeña fue ahogada en una bañera antes de ser arrojada al mar, y que alguien le hizo tragar cenizas.

viernes, 31 de diciembre de 2010

La princesa de hielo / Camilla Läckberg

La princesa de hielo / Camilla Läckberg.-- Madrid: Maeva, 2007

Cuando la joven escritora Erica vuelve a su pueblo natal tras el fallecimiento de sus padres para hacerse cargo de su casa, no se puede ni imaginar que se verá envuelta en la truculenta historia de un crimen cuyos protagonistas son sus propios amigos de la infancia. Unos vecinos acaban de encontrar el cadáver de una de sus amigas de entonces, Alex, quien, según parece, se ha suicidado.

Conmocionada, Erica empieza a investigar y descubre que Alex estaba embarazada; además, la autopsia revela que su amiga no se suicidó sino que fue asesinada. El policía encargado del caso es el detective Patrik Hedström, para quien Erica siente algo más que mero interés profesional.


... el torbellino de sentimientos que luchaban por prevalecer en su pecho la obligaba a revolverse en la cama con una sonrisa pertinaz que le hacía estirar la comisura de los labios. Debería ser delito sentirse así de feliz. La sensación de bienestar era tan intensa que no sabía que hacer consigo misma [...] Todo le parecía estupendo [...] todo le parecía ahora más fácil de sobrellevar. No porque los problemas hubieran desaparecido, sino porque por primera vez tenía el convencimiento de que su mundo no estaba a punto de derbordarse y de que podía enfrentarse a cualquier dificultad que se le presentase en el camino. Y pensar que un solo día, veinticuatro simples horas, pudiese marcar tal diferencia. Ayer, a la misma hora, se despertó con el pecho encogido.


Observó la biblioteca, los libros que cubrían todas las paredes y que ella se había esforzado por reunir, buscando en los anticuarios de Gotemburgo, no servían más que de exposición. Salvo los libros de texto de la Universidad, no recordaba haberla visto leer un libro en su vida. Tal vez Alex tenía suficiente con su propio sufrimiento y no necesitaba leer acerca del ajeno.


jueves, 9 de diciembre de 2010

Los gritos del pasado / Camilla Läckberg

Los gritos del pasado / Camilla Läckberg. -- Madrid : Maeva, 2009.

La joven pareja formada por la escritora Erica y el detective Patrik disfrutan de unas merecidas vacaciones en la pequeña población costera de Fjällbacka. Erica está embarazada de ocho meses y el calor sofocante del verano vuelve especialmente difícil este último mes de gestación. La última cosa que necesita la joven pareja es un nuevo caso de asesinatos, pero el malhumorado comisario Mellberg le comunica a Patrik que un niño ha encontrado el cadáver de una mujer mientras jugaba.

Pero lo más extraño es que junto al cadáver han aparecido los restos de dos mujeres desaparecidas años atrás. En aquel lejano caso, el acusado de la desaparición de las dos mujeres había sido denunciado por su propio hermano. Ahora, será necesario hurgar en el turbio pasado de estos dos hombres unidos por el odio.


Luego se encaminó a los fogones, donde ella estaba, se le acercó por detrás y le rodeó la enorme barriga con sus brazos.

-Venga, que no quiero ser pesado, es sólo que me preocupo por ti y por el bebé.

-Ya lo sé.- Erica se dio la vuelta y lo abrazó-. Pero te aseguro que no soy de porcelana y si en otro tiempo las mujeres podían trabajar los campos hasta que daban a luz prácticamente en mitad de la faena, pues también podré yo ir a la biblioteca a pasar hojas sin poner en peligro nuestras vidas.

[...]

Ella le tomo la palabra y acabaron los dos acurrucados en el sofá. En el caso de Patrick, aquello era lo que le daba fuerzas para enfrentarse al lado oscuro de la humanidad que veía en su trabajo: Erica y la idea de que tal vez él pudiese contribuir, por poco que fuera, a que el mundo resultase más seguro para aquel pequeño que le empujaba con los pies, en la palma de la mano, desde dentro de la tensa piel del vientre de Erika.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Las hijas de Hanna / Marianne Fredriksson

Las hijas de Hanna / Marianne Fredriksson. -- Barcelona : Emecé, 1998

En una fría habitación de hospital, frente al lecho de su madre que
yace senil en el ocaso de la vida, Anna es consciente por primera vez
de lo poco que conoce a su progenitora. Decide pues, valiéndose de
unos diarios y unas fotos de familia, emprender un viaje hacia el
pasado con la intención de descubrir los hechos más importantes que
determinaron la existencia de Johanna y de Hanna, madre y abuela, en
busca de esas señas ocultas, esos códigos secretos que, pasando de
generación en generación, modelan nuestra identidad sin que apenas
tengamos conciencia de ello.
Y lo que empieza siendo pura curiosidad se transforma pronto en acuciante necesidad, pues Anna comprende que sólo así podrá reconciliarse con su pasado y encontrar la estabilidad que le permita solucionar los problemas que la aquejan.
Con una inusitada capacidad de implicar al lector en los avatares de sus personajes, Marianne Fredriksson ha compuesto una bella historia acerca de los conflictos, sinsabores y alegrías de tres mujeres escandinavas –abuela, madre e hija– representativas de tres épocas muy distintas en la evolución de la historia europea contemporánea. Plena de sentimientos y confesiones que nacen de la introspección, Las hijas de Hanna es un intento sincero y valiente de romper esas
barreras intangibles que, erigidas involuntariamente entre padres e hijos, son causa con demasiada frecuencia de un profundo sufrimiento moral.

Mi vida se divide en dos mitades. La primera mitad duró ocho años infantiles,y, por consiguiente, es igual de larga que los otros setenta restantes. Cuando rememoro esta segunda mitad, encuentro en ella cuatro incidentes que hicieron de mí otra persona.
El primero fue cuando una mano invisible me impidió abrir una puerta. Eso fue un milagro, y me devolvió la claridad mental.
El segundo incidente decisivo tuvo lugar cuando encontré un trabajo que me gustaba, y me volví autosuficiente, y me hice del Partido Socialdemócrata.
Luego, el amor y el matrimonio.
El cuarto incidente fue cuando di a luz a mi hija, y le puse el nombre que tenía la vieja comadrona de Agua del Norte. Y cuando mi hija, por su parte, tuvo también hijos, porque entonces me encontré también con nietos.
Lo que ocurrió entre estos sucesos fue lo normal en la vida de las mujeres: mucha inquietud, trabajo duro, grandes alegrías, muchas victorias, más derrotas. Y también, por supuesto, la tristeza, que siempre subyace en todo.
Me pensado mucho en la tristeza. Es de ella de donde nace la intuición y el deseo de cambiar. No llegaríamos nunca a ser humanos si no hubiese tristeza en nuestra vida, en el fondo mismo de nuestro ser.

[...]

¡Selma Lagerlöf, nada menos! Mi amiga Aina había leido algo sobre ella en el periódico, y sacado de la biblioteca pública uno de sus libros: El anillo de Löwenskjöld. Lo leímos las tres, lo dejamos hecho unos zorros de tanto leerlo, igual que nos había pasado con los zapatos de tanto bailar el verano del tricentenario. ¡Santo cielo, qué impresión tan tremenda nos hizo!
Yo creo que a mí me impresionó porque me reconocí en ese libro, y vi en él toda la fascinación de la infancia. Lo leí y lo leí y lo volví a leer, y lo releí, y el mundo se me volvió del revés.[...] Fui ahorrando parte de mi sueldo, semana tras semana, para comprar todos sus libros a plazos en la librería Gumpert, en tomos muy bonitos, encuadernados con lomo de cuero. ¡Dios mío, y qué orgullosa me sentía yo de aquella pequeña colección cuando los veía todos juntos en mi pequeña estantería!