sábado, 29 de septiembre de 2007

Diario de Praga

Diario de Praga, 1941-1942 / Petr Ginz. -- Barcelona : Acantilado, 2006.

Comparado con el Diario de Anna Frank y escrito entre septiembre de 1941 y agosto de 1942, el Diario de Praga refleja las duras condiciones bajo las que vivieron los ciudadanos praguenses durante la ocupación nazi. Todas las anotaciones están atravesadas por una gran tensión interior, cada palabra recoge la atmósfera de la época y de la vida de un «gueto sin muros»: con un estilo lacónico y objetivo, con una visión juvenil del mundo, pícara e ingenua a la vez, con la curiosidad y la veracidad propias de un niño, Petr se ve cruelmente confrontado con la angustia de las personas adultas y la inseguridad que se va abriendo paso en la vida cotidiana. Así, por ejemplo, el 1 de enero del año 1942 escribe: «Lo que resulta ahora totalmente corriente, hubiera sido motivo de escándalo en una época normal.»

Martes, 3 de febrero de 1942. Por la mañana en la ciudad, por la tarde en casa.
A las once de la noche vino un empleado de la comunidad a decirnos que papá tenía que presentarse el jueves por la mañana en el Palacio de Exposiciones. Lo tenían registrado como mecánico de automóviles y por eso lo habían seleccionado, sin tener en cuenta el matrimonio mixto. Unas prisas tremendas, preparamos todo para el viaje, los Kohner nos ayudaron. Por suerte, a papá le subió la fiebre y llamamos a la comunidad, al doctor Lang, y certificó que no estaba en condiciones de ser transportado. Nos quedamos todos encantados.

Miércoles, 4 de febrero de 1942. Papá ya está bien, solo carraspea de vez en cuando.


viernes, 21 de septiembre de 2007

por qué leer 2

por qué leer 1

Memorias de una geisha

Memorias de una geisha / Arthur Golden. -- Madrid : Punto de lectura, 2007.

Ambientada en un mundo lleno de misterio y exotismo que aún hoy sigue hechizándonos a todos, la historia tiene lugar en los años previos a la Segunda Guerra Mundial, cuando una niña japonesa es separada de su humilde familia para trabajar como sirvienta en una casa de geishas. A pesar de que se cruza en su camino una rival traicionera, que casi consigue quebrar su entereza, la niña se convierte en la legendaria geisha Sayuri. Hermosa y dotada de un gran talento, Sayuri cautiva a los hombres más poderosos, pero sobre ella se cierne la sombra de un amor secreto, un hombre al que ella no puede aspirar. (FNAC)

Nosotros, los seres humanos, somos sólo una parte de algo mucho más grande. Puede que al caminar aplastemos un escarabajo o sencillamente produzcamos una corriente en el aire que haga que una mosca termine posándose donde no se hubiera posado nunca. Y si pensamos en el mismo ejemplo, pero haciendo nosotros el papel de los insectos, y el universo en toda su extensión el que acabamos de hacer nosotros, veremos claramente que cada día nos afectan unas fuerzas sobre las cuales no tenemos más control que el que tiene el pobre escarabajo sobre nuestro pie gigantesco cerniéndose sobre él.

martes, 31 de julio de 2007

CRONICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA

Crónica de una muerte anunciada / Gabriel García Márquez. -- Madrid: Mondadori, 1981

Cuando empieza la novela, ya se sabe que los hermanos Vicario van a matara a Santiago Nasar –de hecho ya le han matado- para vengar el honor ultrajado de su hermana Ángela, pero el relato termina precisamente en el momento en que Santiago Nasar muere.
El tiempo cíclico, tan utilizado por García Márquez en sus obras, reaparece aquí minuciosamente descompuesto en cada uno de sus momentos, reconstruido prolija y exactamente por el narrador, que va dando cuenta de lo que sucedió mucho tiempo atrás, que avanza y retrocede en su relato y hasta llega mucho tiempo después para contar el destino de los supervivientes.
Ángela Vicario, la hermosa muchacha que se había casado el día anterior, había sido devuelta a la casa de sus padres, porque el esposo encontró que no era virgen. "Sentí que era yo la que me iba a morir", dijo mi hermana. Pero por más que volteaban el cuento al derecho y al revés, nadie podía explicarme cómo fue que el pobre Santiago Nasar terminó comprometido en semejante enredo. Lo único que sabían con seguridad era que los hermanos de Ángela Vicario lo estaban esperando para matarlo.

martes, 24 de julio de 2007

CUENTOS de Benedetti


Cuentos / Mario Benedetti. -- Madrid : Alianza, 1985.

Mario Benedetti ha logrado una singular maestría en el difícil género del cuento, como demuestra esta amplia y significativa antología de sus narraciones breves. Ambientados en el madio urbano de Montevideo, los treinta y cinco cuentos de este volumen giran en torno a la cotidiana peripecia de la pequeña burguesía ciudadana, esto es, de la pléyade de funcionarios públicos, empleados de banca o tenderos que animan la vida de la capital y padecen la estrechez de sus horizontes. Esas existencias grises y desprovistas de grandes pasiones se hallan siempre acechadas, sin embargo, por posibilidades dramáticas que hacen aflorar a la superficie, en situaciones límites, la locura o la tragedia. Con una prosa cargada de ironía, sobria, precisa, producto de un sabio oficio y de una cuidadosa labor de depuración, el gran escritor uruguayo logra trascender la individualidad de sus modestos personajes para ofrecer al loctor un cuadro veraz y complejo de la sociedad contemporanea.

Siempre quise un altillo para escaparme. ¿De quien? Nunca lo supe. Francamente, yo quisiera saber si todos están seguros de quién escapan. Nadie lo sabe. Puede ser que lo sepa el ratón, pero yo creo que un ratón no es lo que el doctor llama un fugitivo típico. Yo sí lo soy.

miércoles, 6 de junio de 2007

LA LUZ PRODIGIOSA

La luz prodigiosa / Fernando Marías. -- Barcelona: Destino, 2003.

¿Murió García Lorca realmente en 1936? Lo único cierto es que jamás se encontraron sus restos, que sólo conocemos lo sucedido de forma fragmentaria y que aún faltan muchas piezas que juntar en este siniestro rompecabezas. La respuesta se va desgranando poco a poco en boca de un viejo vagabundo y borracho, el mismo que hace cincuenta años encontró por casualidad a un joven moribundo tirado al borde de un camino y, sin conocer su identidad, le salvó la vida. ¿Qué fue a partir de entonces de aquel joven? ¿De qué manera sobrevivió a la guerra? ¿Por qué estos hechos quedaron olvidados hasta hoy?
Cuando lo acosté en la cama observé que la cicatriz de la sien, descubierta ahora por el corte de pelo, seguía siendo perfectamente visible. No pude evitar extender mi mano y rozar la vieja herida con las yemas de los dedos con suavidad, acariciandola casi. Cuando lo hice, él se recostó en la palma de mi mano como si quisiera dormir en ella para siempre y olvidar así ese profundo cansancio que ahora expresaban sus ojos [...] Era un cansancio más moral que físico, un cansancio de años de deambular [...] Un cansancio del que no podía recordar que hubiera tenido un principio ni esperar que algún día tuviese final.