Eva es una campesina que vive en la Alemania nazi. Su vida da un giro radical cuando decide dar cobijo en su granja a un joven estudiante judío y a una misteriosa niña. Mientras, su marido es obligado a alistarse en el ejército y sus hijos hipnotizados por el movimiento de las Juventudes Hitlerianas. Escrito con una tensión dramática palpable entre líneas, La vendedora de huevos es una historia memorable y tierna en la que Eva va tomando conciencia del momento político que le ha tocado vivir.
- Nathanael, me alegra de que fueras lo suficientemente inteligente como para escaparte del campo ¿Te estás castigando a ti mismo por lo del guardia? ¿Había otro modo de hacerlo? ¿No te hubiera hecho él lo mismo sin el menor remordimiento? Claro que lo hubiera hecho. Estás decepcionado contigo mismo, cuando deberías sentirte orgulloso.
- Vemos las cosas desde prismas opuestos. Cuando el guardia me miraba, sólo veía en mí el equivalente a un perro, mientras que yo le miraba y veía a un igual. En ese momento, yo era el único que tenía un problema.
***
- Mamá, debes hacer lo que te digan o te pondrás en contra del Estado. Sabes que ellos saben mejor que nadie qué es lo mejor para todos. Sólo pensar que puedes decidir por ti misma qué dar de comer a las gallinas ya es una traición. - Noté, por el tono de su voz, como si alguien hubiera encendido un interruptor y hubiera empezado a recitar en lugar de hablar conmigo. Detrás de sus palabras, percibía un antagonista, no un aliado. Decidí terminar con la discusión.
***
Por fin pudo dar a alguien que parecía necesitarla, al menos en aquel momento, más de lo que ella necesitaba a cambio.
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